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Por primera vez desde que la Web se abrió al público, los robots generan la mayor parte de los Requests en circulación. Según Cloudflare, empresa que gestiona alrededor del 20% del tráfico Web a través de su red de proxies, los sistemas automatizados representan el 57.50% de las solicitudes HTTP en todo el mundo. Eso frente a un 42.50% generado por humanos. NBC News registró un reparto ligeramente distinto: 57.40% Bots frente a 42.60% humanos. Punto más o punto menos, es un hecho que los robots llevan la delantera.
Esto le importa a cualquiera que publique en línea, pague hosting o use un asistente de IA que busca páginas por su cuenta en segundo plano: los supuestos económicos sobre los que se construyó la Web, como publicidad, clics afiliados y atención humana, se están reescribiendo en tiempo real.
format_quoteLas métricas tradicionales del marketing digital se construyeron bajo un supuesto que ya expiró: que detrás de cada clic o pageview hay una persona interesada. En una Web donde más de la mitad del tráfico lo generan agentes de IA, medir el éxito por CTR o visitas es un espejismo financiero.— Leo Castro Brotto, Director, Igni.
Los agentes de IA navegan miles de páginas por cada prompt humano
La fuerza detrás de este boom no son los scrapers que conocemos desde hace años. Son agentes de IA: programas semiautónomos que navegan y leen páginas en nombre de asistentes como ChatGPT, Claude y Gemini. La aritmética inclina la balanza: una persona comparando productos puede abrir cinco pestañas; un agente haciendo la misma tarea puede visitar miles de páginas en segundos.
Multiplica eso por millones de personas delegándole tareas a sus asistentes, y la composición del tráfico se vuelca a favor de las máquinas. Las propias mediciones de Cloudflare muestran a los rastreadores creciendo con fuerza: el GPTBot de OpenAI creció un 305% en un solo año.
El consumo de ancho de banda de Wikipedia creció 50% en dos años por los scrapers de IA
Este fenómeno ya sale caro a quienes lo sostienen. La Wikimedia Foundation reportó que el ancho de banda para contenido multimedia subió 50% desde enero de 2024, impulsado no por humanos curiosos sino por scrapers recolectando datos para entrenamiento. Aproximadamente el 65% de su tráfico más costoso en recursos es originado en Bots, aunque estos representan solo cerca del 35% de los pageviews.
El dolor no es exclusivo de los gigantes: es frecuente que los scrapers de IA ignoren los archivos robots.txt creados para mantenerlos a raya. Algunos sitios Web pequeños suelen ver picos de scraping que sobrecargan o directamente tumban sus páginas pensadas para audiencias humanas mucho más limitadas.
Esta transición ya generó una pelea de peso. En agosto de 2025, Cloudflare acusó a Perplexity de "stealth crawling" (scraping encubierto), asegurando que sus Bots rotaban las cadenas que hacían posible identificarlos y cambiaban de ruta para acceder a sitios que los habían bloqueado explícitamente. Perplexity rechazó el análisis, calificando el reporte de golpe publicitario y argumentando que Cloudflare había mezclado peticiones reales de usuarios con scraping automatizado. El choque calentó una pregunta que hoy enfrenta cualquier sitio: cuando un agente visita en nombre de una persona, ¿eso es una solicitud humana o una solicitud de bot? ¿Quién lo decide?
¿Hay más Bots que humanos en internet ahora mismo?
Si bien las cifras de requests dirían que sí, este titular necesita contexto. La cifra del 57.50% mide solicitudes HTTP a contenido HTML, no atención humana ni tiempo de uso. Al tomar como base las métricas de engagement, como horas en apps y video en streaming, las personas siguen siendo la presencia dominante en línea. El scroll infinito en redes sociales no genera cargas de página rapidísimas como las que produce un agente.
¿Qué implica esto para tus métricas de marketing?
Pageviews / visitas a páginas
Si el 57.50% de las solicitudes ya son de Bots, cualquier dashboard de analítica que no filtre agresivamente el tráfico automatizado estará inflando tus visitas. Google Analytics y herramientas similares llevan años intentando filtrar Bots "conocidos", pero la IA agéntica es distinta: no se anuncia como Bot. Como vimos con el caso Perplexity, algunos hasta rotan user-agents para camuflarse como tráfico humano. Conclusión práctica: cualquier "visita" reportada sin verificación de Bots es sospechosa por defecto.
Click-through rate (CTR)
Acá se pone más raro. Un agente de IA no hace clic como haría una persona que compara precios: puede "leer" una página completa sin nunca disparar los eventos de interacción que un CTR tradicional mide (mouse move, scroll, tiempo en página). Pero si el agente sí sigue enlaces para completar una tarea (por ejemplo, comparar 40 productos), puede generar clics en cascada que no representan ni remotamente una intención de compra real.
Esto puede inflar el CTR de contenido informativo (el agente hace clic para extraer datos) y distorsionar comparaciones históricas, porque el mix humano / Bot no es constante mes a mes.
Clics en anuncios
Este es el más peligroso en términos de dinero real. Si pagas por clic (CPC) y una fracción creciente de tus "clics" viene de agentes que navegan por cuenta de un usuario (no necesariamente con intención de compra en ese instante), estás pagando por interacciones que no son decisión de compra humana en tiempo real.
Tu fraude de clics tradicional (Bots maliciosos) ahora se mezcla con un fraude legítimo y nuevo: agentes que no intentan estafarte, sino que hacen tareas para un usuario real que quizás ni vea el anuncio.
Email marketing
Los agentes de IA que gestionan tu Inbox (resumir correos, priorizar, incluso responder) ya venían rompiendo las métricas de Email Opens desde Apple Mail Privacy Protection en 2021.
Ahora, con agentes que leen y hasta hacen clic en enlaces dentro de correos para resumir contenido o verificar links, el problema se profundiza. Tus tasas de apertura ya poco confiables se vuelven aún menos definitivas. Un clic de agente extrayendo el contenido de una oferta no equivale a un humano interesado en comprarla.
El problema de fondo
Todo esto apunta a lo mismo: las métricas de marketing digital se construyeron asumiendo que una acción equivale a un humano interesado. Ese supuesto ya no resiste en 2026, con más de la mitad del tráfico atribuible a Bots.
Para estar al día en tus métricas, te recomendamos auditar y actualizar minuciosamente la detección de Bots en las herramientas de analítica y atribución. No te sientas cómodo con las listas de Bots "conocidos" de hace tres años atrás.
Además, asume que tu ROI histórico basado en CTR/CPC puede estar sobreestimado, sobre todo en sectores donde comparar precios es común como Retail, Travel o suscripciones. Un Bot puede ver páginas y hacer clic en enlaces, pero no hacer una compra con tarjeta de crédito real sin intervención humana. A medida que el tráfico automatizado crece, tus conversiones reales como compras, leads y suscripciones deberían ser tu fuente de la verdad.


