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Te llama un familiar desde un número que no tienes guardado y prefieres no contestar, por si es una mala pasada. Después te enteras de que quería invitarte a comer, y terminó comiendo solo. Si su nombre y su foto hubieran aparecido en la pantalla, habrías contestado sin pensarlo. Con el correo electrónico pasa algo parecido.

Piensa en la última vez que abriste tu bandeja de entrada, una columna de remitentes que, a primera vista, se ven casi iguales. Ahí entra BIMI (Brand Indicators for Message Identification), un estándar de correo electrónico que permite que el logo de tu marca aparezca junto a tus mensajes en los proveedores de correo compatibles, como una forma de aumentar la confianza del usuario y mejorar las tasas de apertura: en una encuesta de Red Sift y Entrust en Estados Unidos y Reino Unido, mostrar el logo aumentó las aperturas en 21%. En Gmail, con el certificado adecuado, llega además con una palomita azul de verificación.

Bandeja de entrada de Gmail con cuatro remitentes. Solo Igni muestra su logo junto al nombre, gracias a BIMI. Los otros tres, The Google Workspace Team, Really Good Emails y MMA SmartBrief, aparecen con el avatar genérico de inicial de color que Gmail asigna por defecto.

BIMI no parte de cero. Se apoya en el trabajo que tu organización ya hizo para implementar DMARC, el protocolo que protege tu dominio contra la suplantación. Por eso el logo es más que decoración: es una señal visible de que ese correo es auténtico.

Además de ser una forma de autenticar, BIMI es una forma de destacar entre los demás. En la práctica, BIMI te permite mostrar tu logo en los correos que envías, decidir tú qué logo aparece y lograr que tu marca se reconozca al instante, con una mejor experiencia para quien te lee.

format_quoteEn redes sociales sabes que una cuenta realmente pertenece a tu artista favorito porque ves el blue checkmark en su perfil y sabes que lo que venga de esa cuenta es de confiar; lo mismo pasa con BIMI al ver siempre el logo de tu marca y el blue checkmark, la gente identificará fácilmente que es un correo legítimo y confiable.— Omar Castillo, Gerente de Tecnología, Igni.

Llegar ahí no es encender un interruptor. Hay un camino con etapas, y la mayoría de las marcas todavía está en la primera.

Hasta dónde llegan las marcas en su camino a BIMI

Para llegar a BIMI, primero autenticas tus correos, luego revisas quién envía en tu nombre (tus propias herramientas y posibles impostores), después proteges tu dominio, más tarde muestras tu marca y, al final, verificas oficialmente que ese logo es tuyo. Cada etapa depende de la anterior, así que ninguna marca puede brincarse a la última.

Tabla de las cinco etapas del camino a BIMI, con lo que implica cada una y lo que falta para avanzar. 1, Basic Authentication: el dominio tiene SPF y/o DKIM; falta implementar DMARC y monitorearlo. 2, DMARC Reporting: DMARC configurado y recibiendo reportes de quién envía a su nombre; falta pasar de solo observar a aplicar una política de quarantine o reject. 3, BIMI Ready: la autenticación y DMARC ya cumplen con lo que BIMI necesita; falta iniciar la implementación de BIMI y registrar. 4, BIMI Aware: el dominio publicó un logotipo no verificado; falta avanzar hacia el certificado VMC. 5, BIMI with VMC: el logo está respaldado por un Verified Mark Certificate; falta mantener autenticación, DMARC y certificado vigentes. Fuente: BIMI Radar.

Según BIMI Radar, a nivel global, el panorama es claro: alrededor de 7 de cada 10 marcas siguen en la etapa de Basic Authentication. En Estados Unidos la historia es otra: cerca del 60% ya está en BIMI Ready y un poco más del 20% ya muestra su logo con certificado.

Dos gráficas de barras comparan la adopción de BIMI a nivel global y en Estados Unidos. Global: Basic Authentication cerca del 70%, DMARC Reporting alrededor del 13%, BIMI Ready cerca del 8%, y BIMI Aware y BIMI with VMC por debajo del 2% cada una. Estados Unidos: BIMI Ready cerca del 60%, BIMI with VMC un poco más del 20%, DMARC Reporting alrededor del 9%, BIMI Aware cerca del 4% y Basic Authentication por debajo del 5%. Fuente: BIMI Radar, actualización al 15 de septiembre de 2026.

En México, más de la mitad de las marcas ya está en BIMI Ready. Esas marcas ya hicieron el trabajo técnico difícil y están listas para dar el salto. Eso pone al país mucho más cerca de Estados Unidos de lo que parece. Pero en la última etapa, la de BIMI con certificado, México apenas llega al 1%.

Gráfica de barras de la adopción de BIMI en México. BIMI Ready es la etapa más grande, con más de la mitad de las marcas, cerca del 54%. DMARC Reporting alrededor del 26% y Basic Authentication cerca del 20%. BIMI Aware es prácticamente cero y BIMI with VMC apenas llega al 1%. Fuente: BIMI Radar, actualización al 15 de septiembre de 2026.

Qué frena a las marcas para obtener su VMC

Si más de la mitad de las marcas mexicanas ya está en BIMI Ready, ¿por qué no avanzan? La respuesta está en el certificado.

Para que Gmail y Apple Mail muestren tu logo, no basta con un registro BIMI técnicamente correcto: sin certificado de marca, no hay logo. El certificado más completo es el VMC, un certificado digital que confirma dos cosas: que el logo pertenece a tu organización y que tienes el derecho legal de usarlo. El certificado se aloja en una dirección web segura y el registro BIMI de tu dominio apunta a él. Para obtenerlo, tu logotipo debe ser una marca registrada.

Pero no cualquier registro sirve. Solo se aceptan marcas registradas en 17 oficinas de propiedad intelectual reconocidas, entre ellas las de Estados Unidos, la Unión Europea, España, Canadá y Brasil, según la lista vigente a junio de 2026. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) no está en la lista.

Tu marca puede estar perfectamente protegida en México y aun así no calificar para el certificado. La salida es registrarla en alguna de las oficinas aceptadas, algo que puede tomar más de un año según la jurisdicción.

A esto se suma que cada proveedor de correo tiene sus propios criterios para decidir cuándo muestra el logo de una marca. Algunos ya lo soportan, otros apenas lo están evaluando y Microsoft, por ahora, no lo muestra en sus buzones. BIMI Group, el grupo que impulsa el estándar, advierte que estos requisitos no son definitivos y que en el futuro más programas podrían exigir un certificado.

Tres columnas de proveedores de correo según su soporte a BIMI. Soportan BIMI: Apple, Google, Yahoo y Zoho Mail. Considerando BIMI: @nifty, BT, atmail y Qualitia. No soporta BIMI: Microsoft. Selección ilustrativa de proveedores. Fuente: BIMI Group.

La buena noticia es que el camino está bien documentado. Si tu marca ya está en BIMI Ready, lo que falta es menos de lo que parece.

Las cinco etapas se recorren con cuatro movimientos: autenticar tus correos, preparar tu logo, conseguir el certificado y publicar tu registro BIMI. El tercero es el que acabamos de ver, y es el que decide si los otros movimientos sirven de algo.

Autentica todos tus correos

Todo empieza por SPF, DKIM y DMARC, configurados y alineados en todos los correos que salen con tu dominio. Si tu marca está en la etapa de DMARC Reporting, este es el momento de revisar los reportes y ubicar a todos los que envían en tu nombre: tu plataforma de email marketing, tu CRM, tu sistema de facturación.

Una vez que los tengas identificados y autenticados, el siguiente paso es cambiar tu política de DMARC de monitoreo (p=none) a aplicación (quarantine o reject). Sin ese cambio, ningún proveedor mostrará tu logo, sin importar qué tan bien esté hecho lo demás.

El logo de tu sitio web o de redes sociales no sirve tal cual. BIMI pide un archivo SVG en un perfil específico, llamado SVG Tiny P/S, que cumpla con estas características:

  • Formato: cuadrado, con el logo centrado.
  • Peso: 32 KB como máximo.
  • Atributos obligatorios: un <title> con el nombre de tu organización, version="1.2" y baseProfile="tiny-ps".
  • Qué no debe incluir: referencias externas, scripts, animaciones ni atributos x o y en el elemento principal.
  • Si vas a tramitar un VMC, el logo también debe coincidir con el que registraste como marca.

Obtén tu certificado de marca

Hay dos tipos de certificado, y la elección depende de tu situación:

  • VMC (Verified Mark Certificate). Requiere una marca registrada en alguna de las oficinas aprobadas. En Gmail, además de mostrar tu logo, agrega una palomita azul de verificación junto a tu nombre.
  • CMC (Common Mark Certificate). No requiere marca registrada, pero sí evidencia de que tu logo lleve al menos 12 meses de uso continuo en tu propio dominio. Gmail lo acepta y muestra tu logo, aunque sin la palomita azul.

Ambos los emiten autoridades certificadoras especializadas, conocidas como Mark Verifying Authorities. BIMI Group mantiene la lista actualizada en su sitio web, y hoy incluye a DigiCert, GlobalSign y SSL.com. BIMI Group solo publica esa lista, no autoriza a los emisores.

Publica tu registro BIMI

Con el logo y el certificado listos, los subes a una dirección web segura (HTTPS) y creas un registro TXT en el DNS de tu dominio que apunte a ambos. Se ve así:

  • Host: default._bimi.tumarca.com
  • Valor: v=BIMI1; l=https://tumarca.com/logo.svg; a=https://tumarca.com/certificado.pem;

La “l” indica dónde está tu logo y la “a”, dónde está tu certificado.

Valida y prueba

Antes de dar el proyecto por terminado, revisa tu registro con una herramienta de validación, como el BIMI Validator de BIMI Group. Después envía correos de prueba a cuentas de Gmail, Apple Mail y Yahoo para confirmar que el logo aparece en cada uno.

Si tu marca solo está registrada en México

Tienes dos caminos, y no son excluyentes. El inmediato es tramitar un CMC para que tu logo empiece a aparecer mientras resuelves lo demás. Ten en cuenta que Apple Mail solo muestra logos con VMC. Con CMC, tu logo aparecerá en Gmail y Yahoo, pero no en Apple Mail.

El camino de largo plazo es registrar tu marca en una de las oficinas reconocidas, para después dar el salto al VMC y a la palomita azul.

Tu logo como prueba de confianza

BIMI no cambia lo que dices en tus correos, cambia algo que pasa antes: cómo te reconocen y si confían en que de verdad eres tú. Con BIMI, tu marca deja de ser un número desconocido y se convierte en el contacto que tu cliente reconoce antes de abrir el correo.

Por eso vale la pena verlo como algo más que un proyecto de diseño. BIMI le confirma al proveedor de correo, y a quien te lee, que eres un remitente legítimo. Esa confianza empieza desde antes del logo.

Una marca autenticada y con DMARC en modo de aplicación tiene menos probabilidades de terminar en spam y cuida mejor su reputación como remitente. Cuando el logo aparece, suma algo que ningún asunto logra por sí solo, tu cliente te reconoce a primera vista, sabe que el correo es auténtico y te distingue entre todos los remitentes que compiten por su atención.

¿No sabes en qué etapa está tu dominio? En Igni podemos revisarlo contigo y trazar la ruta para que tu logo llegue a la bandeja de entrada.